
Cuando alguien intenta entrar en tu casa o en tu negocio, el susto es grande. No hace falta que lleguen a robar nada para que te quedes con la sensación de inseguridad y con mil dudas en la cabeza: ¿ Qué hago ahora, a quién llamo, si la puerta está en buen estado, si tengo que cambiar la cerradura?
Esta publicación está pensada justamente para eso: para explicarte, con palabras sencillas, qué pasos seguir después de un intento de robo y en qué momento conviene llamar a un cerrajero de urgencia en Madrid para que deje todo otra vez seguro.
Primeros pasos tras el intento de robo
El primer impulso suele ser entrar corriendo a ver “qué ha pasado”, pero es mejor ir con calma. Aquí no se trata solo de tu puerta o del cierre metálico, sino de tu seguridad y de que la policía pueda hacer su trabajo bien.
Asegura a las personas y llama a la policía
Si al llegar ves tu puerta forzada y entre-abierta, la cerradura rota o las lamas de tu cierre metálico averiadas, lo primero es parar. No entres del tirón.
Mira si hay algún movimiento raro dentro, escucha si suena algo y, si tienes la más mínima duda, quédate en el rellano o en la acera y llama a la policía. Mejor esperar diez minutos fuera que encontrarte a alguien dentro del piso o del local.

Si vives con familia, vecinos mayores o niños, avísales para que no bajen al portal ni se acerquen al local hasta que todo esté claro. A veces, por curiosidad, la gente se acerca a mirar y es justo lo que no interesa en ese momento.
Mientras esperas, intenta no tocar la manilla, el bombín, el cierre metálico ni las cosas de alrededor. Puede que haya huellas o marcas que luego ayuden a la investigación, y si lo manipulamos todo sin querer lo borramos.
Cuando llegue la policía, deja que ellos entren primero y revisen. Te irán indicando qué puedes hacer, qué no debes tocar y, si hace falta, tomarán fotos y datos. Una vez que terminen, normalmente te permitirán entrar para ver cómo ha quedado todo.
No fuerces puertas ni ventanas dañadas
Después del susto, lo normal es querer cerrar cuanto antes y que todo parezca “normal”. Muchas personas tiran de la puerta con fuerza, empujan la persiana enrollable o intentan girar la llave una y otra vez aunque vaya dura. Eso, en la mayoría de los casos, solo empeora el daño.
Si notas que la llave no entra como antes, que el bombín hace ruidos extraños, que la puerta roza o que el cierre no baja del todo, lo mejor es no insistir. Una puerta o un cierre que han recibido un golpe fuerte pueden terminar bloqueados del todo y, entonces sí, la reparación se vuelve más cara y más complicada.
En estas situaciones es cuando conviene llamar a nuestro cerrajero especialista que abra tu puerta sin romper más de lo necesario y la deje trabajando otra vez.
Revisar puertas, cerraduras y puntos de acceso
Una vez que todo está más tranquilo, llega el momento de verificar a detalle. Igual no han conseguido entrar, pero eso no quiere decir que tu puerta o persiana hayan quedado perfectos. A veces, el daño no se ve a simple vista. Puedes coordinar una visita con nuestros técnicos por el estado de tus cerraduras, bombines, lamas, guías, etcétera. Muchas veces los fallos aparecen a los pocos días.

Cómo detectar daños en la cerradura después del robo
Empieza por la cerradura principal. Mira el bombín de cerca:
- ¿Tiene marcas de destornillador o de herramienta alrededor?
- ¿Ves arañazos largos en la zona de la cerradura?
- ¿Hay trocitos de metal, virutas o restos de la propia cerradura en el suelo?
Todo eso son señales de que han intentado hacer palanca, taladrar o partir el bombín. Puede que ahora siga abriendo, pero es muy probable que haya quedado más débil.
Prueba la llave varias veces. Si antes giraba suave y ahora notas que hay puntos donde se traba, o tienes que hacer fuerza, significa que la cerradura ya no está como debería. Lo mismo si la manilla se queda floja o el resbalón no engancha bien en el marco.
En puertas de portal o de comunidad, también conviene mirar el muelle o el cierrapuertas. Si, tras el intento de robo, la hoja ya no cierra sola o da golpes más fuertes que antes, es posible que también haya sufrido daños.
¿Cuándo cambiar la cerradura tras un intento de robo?
No siempre es obligatorio cambiar la cerradura después de un intento de robo, pero hay casos en los que es muy recomendable:
- Si las llaves han desaparecido o tienes dudas de si alguien ha podido copiarlas.
- Si el bombín ha quedado flojo, rajado o con un tornillo roto.
- Si la cerradura es muy antigua y el ladrón la ha “trabajado” con facilidad.
- Si ya te habían forzado la puerta alguna vez y esta es la segunda ocasión.
En locales que cuentan con cierres metálicos pasa algo parecido. Si el cierre se ha levantado a medias, si han roto la cerradura del cierre o si ves que la lama inferior está doblada, hay riesgo de que la próxima vez no baje o no suba. Además, un cierre muy castigado manda un mensaje equivocado: parece fácil de abrir y eso siempre atrae problemas.

En locales y negocios de Madrid revisamos y reparamos cierres metálicos forzados, cambiamos las lamas afectadas, guías dañadas o cualquier problema en los automatismos.
Mejorar la seguridad después del susto
Un intento de robo, aunque no se lleven nada, deja mal cuerpo. Muchos clientes nos dicen lo mismo: “ahora ya no duermo igual que antes”. La parte positiva es que suele ser el empujón definitivo para mejorar la seguridad de la vivienda o del negocio.
Opciones para reforzar la puerta de vivienda
En una casa o un piso, hay varias mejoras sencillas que marcan la diferencia:
Cambiar el bombín por uno de gama más alta, que proteja mejor contra ganzúas, bumping o taladros.

Colocar un escudo protector que tape y refuerce la zona de la cerradura, de modo que no puedan acceder tan fácil al cilindro.
Añadir un cerrojo extra en la parte superior de la puerta para repartir la fuerza si intentan hacer palanca.
No hace falta entrar en tecnicismos con nombres raros. A la gente le tranquiliza que le expliques con claridad: “esta cerradura es más resistente que la que tenías” o “con este escudo, meter un destornillador aquí ya no es tan sencillo”.
También puedes recomendar pequeñas costumbres: cerrar siempre con vuelta de llave, no dejar las llaves puestas por dentro, revisar la puerta del patio o del trastero, que muchas veces se olvidan.
Medidas extra para locales con cierres metálicos
En los negocios, los ladrones suelen ir directamente al cierre metálico, sobre todo si el local está en una calle poco transitada por la noche. Aquí hay varias cosas que puedes revisar con el cliente:

Si el cierre baja recto o se queda torcido en un lado.
Si la lama inferior está muy golpeada o doblada.
Si el cierre baja con dificultad por las guías.
Se pueden añadir cerraduras adicionales, motores con bloqueo, topes en el suelo y guías reforzadas. No hace falta contarlo con palabras técnicas: basta con explicar que “con este sistema les costará mucho más levantar el cierre o hacer palanca”.
¿Cuándo llamar a un cerrajero de urgencia en Madrid?
No todas las situaciones requieren salir corriendo y llamar de madrugada, pero hay casos en los que esperar puede suponer pérdidas económicas: puertas que no cierran, persianas enrollables que no abren o lamas rotas que impiden cerrar los accesos de tu negocio.
Casos en los que no conviene esperar
Conviene llamar a un cerrajero de urgencia cuando:
La puerta principal no cierra y tienes que irte de casa o dejar el negocio solo.
El cierre metálico del local no baja del todo o se queda atascado a mitad.
La cerradura está tan dañada que cualquiera puede empujar y entrar sin llave.
Han roto el bombín para intentar entrar y te da miedo que vuelvan esa misma noche.
En esos momentos, lo que se busca no es una reforma completa, sino una solución rápida que te permita dormir tranquilo: que la puerta cierre, que el cierre baje, que la cerradura vuelva a bloquear bien. Más adelante ya se puede estudiar si compensa cambiar toda la puerta, el cierre o la cerradura por algo más moderno.
Para dejar la puerta otra vez segura en cuestión de minutos, contamos con un servicio de apertura y reparación urgente en Madrid, todos los días del año.
¿Cómo elegir un cerrajero de confianza en Madrid?
Después de un intento de robo, estás nervioso y es fácil llamar al primer teléfono que aparece en internet. Ahí es donde algunos se aprovechan con precios abusivos o trabajos hechos a toda prisa.
Para no llevarte otro disgusto, fíjate en tres cosas muy simples:
Que te expliquen un precio orientativo por teléfono antes de venir, para que sepas por dónde van los tiros.
Que trabajen realmente en Madrid y no te manden a alguien de muy lejos que luego repercute el desplazamiento.
Que, una vez en la vivienda o en el local, te expliquen con calma qué se ha roto y qué solución te recomiendan, sin presionarte ni meterte miedo.
Si necesitas que alguien de confianza te ayude después de un intento de robo, en nuestra cerrajería urgente en Madrid podemos pasar a revisar la puerta o el cierre, explicarte las opciones y dejarlo todo otra vez seguro sin sorpresas en la factura.